Free Web Hosting by Netfirms
Web Hosting by Netfirms | Free Domain Names by Netfirms

Los Pedernales
Hogar » Otros Pedernales » Venezuela

Pedernales (Venezuela)

Centinela del Delta Amacuro

Atardecer en Pedernales

Frente a Trinidad, como una atalaya de Venezuela, en el Golfo de Paria y Boca de Serpiente, está la isla y municipio de Pedernales, rica en recursos naturales y con un pasado esplendoroso.

Pedernales es la punta más septentrional del jóven Estado de Delta Amacuro. Mira al Océano Atlántico y al Mar Caribe, y es la porción venezolana más próxima a Trinidad, utilizada desde tiempo inmemorial por piratas y contrabandistas para sus tráficos ilegales.

Por Pedernales pasa el Caño del mismo nombre el cual, al juntarse con el Caño Angosto, forma uno de los brazos más anchos y caudalosos del Río Orinoco, constituyendo la base de la existencia de su población, por su enorme riqueza pesquera.

En efecto, en las playas de Pedernales pueden capturarse los cangrejos más grandes del país; camarones gigantes; peces de todo tamaño y gran variedad de mariscos. Sus tierras son fértiles y su exuberante vegetación le da un aspecto paradisíaco.

La superficie de la provincia es de 3,536.57 kilómetros cuadrados y en su interior se cuentan caseríos habitados en su totalidad por indios de las etnias warao como Güinamorena, Morocoto y Waranoco (ver foto de indios warao).

Años atrás, Pedernales tuvo vida económica activa, con muchas posibilidades para sus habitantes, quienes ganaban dinero a manos llenas y podían gozar de comodidades que no se encontraban en otros lugares del Delta.

Era la época del auge petrolero. La Creole Petroleum Corporation explotaba un rico pozo en la Isla Cotorra, con una producción promedio de 3000 barriles diarios, que funcionó hasta 1964 [ver descripción en http://www.pdv.com/lexico/camposp/cp055.htm.

Dicho año fue cerrado intempestivamente. La Creole adujo que el pozo de la Cotorra tenía un alto contenido de azufre y que no tenía mercado para ese tipo de crudo. Además, estaba aislado de los grandes centros de producción petrolera y ofrecía dificultades administrativas.

Mientras el petróleo salía de la Cotorra, había vida y comercio en Pedernales. Los negocios prosperaban y la gente tenía dinero para gastar, hasta en cosas superfluas.

Al cesar la explotación de petróleo, también quedó detenido el progreso. La gente joven se fue a Puerto Ordaz, Ciudad Bolívar o Caracas. Muchas casas comerciales quebraron y la vida comenzó a languidecer, como antes de que el oro negro manara de las entrañas de la Isla.

Sin embargo, continúa en Pedernales otro tipo de riqueza, a la espera de capitales, trabajo y asistencia técnica. Allí están casi intactos los grandes bancos de pesca, de donde el más bisoño puede atrapar en sus redes, barrigas, maras y otras variedades de peces de gran demanda en los mercados.

Lo que necesitan los lugareños son botes pesqueros nuevos y cavas frigoríficas para almacenar el producto, mientras lo despachan a Ciudad Guayana, Tucupita y Ciudad Bolívar, que son los mercados más próximos. En los manglares que bordean la isla existen enormes bancos de ostras gigantes, las más grandes de Venezuela. Cualquiera puede pescarlas y llenar su bote con ellas.

Además de mariscos y pescado, Pedernales tambien tiene cuantiosos recursos madereros. Tupidos bosques con gigantescos árboles de las especies más cotizadas por los ebanistas; y tierras fértiles, aptas para el cultivo de arroz, forrajes y legumbres.

La pesca del camarón y la industria palmitera mantienen una incidencia directa en la economía de este municipio, que es una de las pocas dependencias venezolanas que posee costa atlántica.

Observando la belleza natural de Pedernales y las riquezas que posee, alguien dijo que era un paraíso abandonado, por la desidia y la incapacidad.

Volver a Otros Pedernales

Agradecemos cualquier comentario o sugerencia que tenga.
Por favor, contacte a José E. Marcano

Email: joseemarcano@yahoo.com.mx