|
|
|
Las Montañas del Cibao
El Cibao está conformado por dos valles limitados por la Cordillera Septentrional, por el Norte, y por la Cordillera Central, al Sur. La ciudad de Santiago de los Caballeros se localiza donde es menor la separación entre ambas cadenas montañosas.
En el límite inferior del valle occidental, se encuentra una curiosa cordillera secundaria que corre casi paralela al río Yaque y que se conoce con el nombre de Las Lomas (o Sierra de) Zamba. No pertenecen al sistema general y surgen, aisladas e independientes, de las estribaciones que avanzan al sur de ellas. Son estrechas, bajas, de altura muy uniforme, cortadas en angostos desfiladeros por los numerosos tributarios del Yaque que bajan de la Cordillera Central. En estas cortaduras, particularmente en las que abren paso a los ríos Mao y Ámina, se presentan fuertes capas de fragmentos de terrados bien definidos que parecen indicar que, en otros tiempos, esta cadena de cerros ha sido mucho más considerable de lo que es hoy.
Cordillera Septentrional
Con el nombre de Cordillera Septentrional se designa el sistema montañoso que ocupa la parte norte de la República Dominicana y que se extiende desde las vecindades de la ciudad Monte Cristi al oeste hasta Nagua al este; se orienta con dirección noroeste a sudeste bordeando la costa del Atlántico, del que la separa una angosta llanura costera. También es conocida, expecialmente en su extremo occidental, como Sierra de Monte Cristi. A la parte oriental, se le conocía anteriormente con el nombre de Sierra de Macorís.
Esta cordillera es relativamente joven. Todas, o casi todas, sus formaciones geológicas datan del Terciario. En las proximidades de Monte Cristi se manifiesta como una serie de colinas bajas (siendo la más conocida el Morro, a la derecha) que van ascendiendo a medida que se avanza hacia el Este.
Primero aparece el pico Murazo o Jicomé, frente a la población de Esperanza, con 1,020 m de altura. Siempre viajando hacia el Este, la cordillera culmina en la montaña de Diego de Ocampo que, con 1,249 m, es la de mayor altura de esta cordillera. Esta montaña se destaca frente a la ciudad de Santiago de los Caballeros.
Después de Diego de Ocampo aparece El Peñón, frente a la población de Tamboril, con 1,100 m. En sus inmediaciones se encuentra ámbar, una resina fósil. Más al Este, frente a la ciudad de Moca, la cordillera presenta El Mogote, con 970 m. En sus inmediaciones hay grandes plantaciones de café.
Finalmente, encontramos la loma Quita Espuela, frente a San Francisco de Macorís, con 985 m de elevación. A partir de esta montaña, la cordillera comienza a descender hasta desaparecer en bajas colinas al llegar a los pantanos del Gran Estero.

La montaña Isabel de Torres (izquierda), con 800 metros de altura con la ciudad de Puerto Plata al pie, tiene conexiones con la Cordillera Septentrional aunque está bien alejada del eje principal de la cordillera.
La exposición a vientos alisios del nordeste durante más de la mitad del año causa abundante precipitación orográfica en el flanco norte de la Cordillera, que es una importante región en la producción de café. Debido a una extensa deforestación, no quedan en esta cordillera tramos significativos de bosques vírgenes. En estas montañas no crece naturalmente el pino nativo (Pinus occidentalis).
![]()